EXPLICACIÓN DE LOS RIESGOS DE LA EAP
Aunque las complicaciones de la EAP son poco frecuentes, cualquier procedimiento médico conlleva cierto grado de riesgo. A pesar del factor de bajo riesgo, es importante comprender las posibles complicaciones asociadas con la EAP. Estas incluyen:
- Embolización de áreas que no son el objetivo (es decir, vejiga, recto)
- El “síndrome post-EAP” puede durar de dos a tres días después del procedimiento y puede incluir náuseas, vómitos, diarrea, fiebre y dolor pélvico.
- Micción dolorosa o difícil pasajera
- Aumento de la frecuencia urinaria pasajera
- Presencia pasajera de pequeñas cantidades de sangre en la orina y/o heces mezcladas con moco, y sangre en el semen.
- Posibles quemaduras en la piel por el uso prolongado de la fluoroscopia (obtención de imágenes)
- La exposición al medio de contraste puede causar una reacción alérgica o daño renal.
Para determinar si es candidato para la EAP, primero hable con su médico, urólogo o radiólogo intervencionista para discutir todos los riesgos y complicaciones asociados con el procedimiento.
